[VÍDEO] Jensen señala lenguaje sexual de García hacía las jugadoras y que fue amenazada a renunciar a su contrato en el Clarinos tras lesionarse

[VÍDEO] Jensen señala lenguaje sexual de García hacía las jugadoras y que fue amenazada a renunciar a su contrato en el Clarinos tras lesionarse

Stephanie Jensen fue parte de la plantilla del Clarinos en la temporada 14/15, la primera tras la creación del club, en Liga Femenina 2. Este viernes, en una carta abierta realizada en formato vídeo, en inglés, y enviado a ‘Columna Cero’, relata su experiencia en el conjunto lagunero y con Claudio García, señalando que mientras estuvo en la Isla fue testigo de que el entrenador «hacía comentarios sexuales a jugadoras».

>>Acusaciones a Claudio García: «Me ha llamado la atención que hay múltiples acusaciones entre las jugadoras y el entrenador, Claudio García. Acusaciones en las que, definitivamente, me gustaría entrar y compartir mi experiencia personal en el equipo y en la isla».

>>García no fue irrespetuosa con ella: «Desde el inicio, el ambiente durante el entrenamiento era algo que nunca antes había experimentado en Europa o la Universidad. Era muy diferente y los métodos de entrenamiento del entrenador, Claudio García, fueron definitivamente algo que tampoco había experimentado antes. Él era extremadamente verbal y diré que duro. Siendo honesta, realmente él no fue muy irrespetuoso conmigo de esa manera en la pista. Así que supongo que tuve suerte».

>>Testigo del lenguaje agresivo de Claudio García: «Fui testigo de cómo hablaba a las jugadoras más jóvenes del equipo y a las españolas. Yo no entendía mucho español, pero a medida que pasa el tiempo, entiendes alguna palabra. Presencié cuando llamaba a las chicas “putas” y les gritaba cuando no hacían bien el ejercicio, encarándose con ellas y como intentando provocarlas, supongo. Lo presencié con Graciela Díaz y con otras jugadoras jóvenes, también».

«Se encaraba con ellas y les hablaba mal, les gritaba delante de sus caras, siendo muy verbal y físico en su apariencia. En aquella época, como yo era novata, pensaba que así era el baloncesto de España. Así que, para ser sincera, no le di muchas vueltas en aquella época».

>>Reconoce las palabras dichas sobre García por otras jugadoras: «Respecto a mi relación con el entrenador, Claudio García, cuando estaba allí pensaba que teníamos buena relación. Pero a medida que escuchaba a otras jugadoras a hablar sobre su experiencia en el equipo y en la Isla, definitivamente podía reconocer al cien por cien algunas de las cosas que decían».

«Por ejemplo, el entrenador hacía comentarios sexuales a jugadoras. A mí también me preguntó muchas veces y regularmente si tenía novio, dónde estaba, quién era, etcétera. Que lo tenía en ese momento, estaba en Nueva York».

«Ahora, mirando atrás y habiendo crecido, definitivamente eso no era profesional y no estaba bien».

>>Obligada a entrenar con goteras, sufrió una lesión grave: «Había una gotera en el techo y estaba entrando el agua. Algunas chicas preguntaron si íbamos a entrenar en esas condiciones. Pero ellos limpiaron el suelo, nos dijeron que estaba bien y nos obligaron a entrenar a todas. Evidentemente, alguna de nosotras se iba a resbalar y me pasó a mí. Resbalé durante un ejercicio, me caí hacia atrás sobre una de mis manos y me hice daño en mi mano de tiro (mano derecha). Fue muy grave».

«Me forzaron a seguir entrenando. No podía tirar, no podía hacer nada con mi mano derecha. Los entrenadores y el club no querían que fuese al hospital. No paraba de decir que me llevasen para hacerme una radiografía o algo. Al final, Claudio García me llevó al hospital y me explico que me había torcido el ligamento de la mano derecha. Yo sabía que era grave y creo que el club también lo sabía, porque me mantuvo alejada del baloncesto durante siete meses. Así que tuve una lesión toda la temporada».

>>Amenazada a renunciar a su contrato: «Me llamaron una noche para tener una reunión. Me presenté en el gimnasio y me llevaron a una sala. Yo estaba en un lado de la mesa y el entrenador y otros cuatro hombres al otro lado de la mesa, con uno sólo que hablaba algo de inglés».

«Estaban intentando decirme que me habían despedido, sin decirme que me habían despedido. Porque si me despedían, estaban obligados a pagarme mi salario. Así que estaban intentando simplemente derribarme, diciendo que no había hecho mi trabajo y haciéndome renunciar».

«El club me estaba amenazando. Querían que firmase unos papeles que decían que me iba por mi propia voluntad porque así no tendrían que pagarme. Obviamente, no iba a afirmar nada hasta que alguien lo leyese. Esto enfadó al manager del equipo y al presidente o quien fuese, porque se levantó y dio un golpe en la mesa. Empezó a gritarme en español. Honestamente, esto me estaba superando, comencé a llorar, les dije que quería irme al apartamento y salir de esa situación tan incómoda. No me sentía segura».

«Finalmente, el club me pregunto qué quería hacer y dije que quería irme a casa. Así que me mandaron a casa los días siguientes. El mismo señor que me gritó en la reunión era el que me iba a llevar, creo que se llamaba Roberto Marrero. Me llevó al aeropuerto, no hablamos durante una hora, fue muy incómodo. En el aeropuerto, intentó que firmase los papeles de que era decisión mía marcharme y dije que no iba a firmar nada. Así que dijo que iba a retener mi sueldo de diciembre o el de enero, o algo así, hasta que firmase. Pero le dije que no iba a hacerlo. Recibí mi dinero del mes de noviembre y me enviaron a casa».

«Fue básicamente eso, acabó muy mal y el entrenador, Claudio, me mandaba mensajes disculpándose por cómo me había tratado».

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