Claudio García pensó en dejarlo, pero cuenta con el respaldo del Clarinos y sigue en su puesto

Claudio García pensó en dejarlo, pero cuenta con el respaldo del Clarinos y sigue en su puesto

Este jueves, en el pabellón Santiago Martín, el Clarinos ha ofrecido una rueda de prensa en la que han manifestado su versión oficial sobre la situación de las antiguas jugadoras de su primera plantilla que han acusado a su entrenador, Claudio García, de trato vejatorio mientras que estuvieron en la entidad lagunera.

El presidente, Claudio García del Castillo; el responsable del banquillo y Juan Carlos Afonso, director deportivo; leyeron unos comunicados preparados para la ocasión. Además, Raquel Álvarez, entrenadora ayudante; y Eli Vivas, exjugadora y encargada de Logística a partir de ahora, mostraron su disconformidad ante la situación. Por último, Jesús León Arencibia, representante legal del club, advirtió que buscarán esclarecer todo lo sucedido por la vía judicial.

Claudio García del Castillo: «El club es el primer interesado en aclarar las denuncias publicadas»

“Desde que el club fue creado en 2014 ha buscado potenciar el deporte femenino, en nuestro caso, el baloncesto. Y así lo hemos venido haciendo temporada tras temporada, con respeto. Tanto en el equipo de máxima categoría, actualmente en Liga Femenina, como en los demás equipos que tenemos, en Primera Autonómica, Júnior y la colaboración de todos los estamentos y vinculación que tenemos en categorías más pequeñas.

Se niega, de manera expresa y enérgica, las acusaciones vertidas en contra del entrenador y club. El club se caracteriza, entre otras cosas, por estar siempre en contacto con las jugadoras y el equipo técnico. Nunca hemos recibido ninguna queja de malos tratos ni vejaciones de ningún tipo. De haber sido así, se hubiesen tomado las medidas oportunas en dichos momentos para atajarlas y tomas las acciones pertinentes.

Tenemos que indicar que, incluso en los primeros años, siempre asistía a los entrenamientos del club su vicepresidente, Roberto Marrero, que hoy en día no está en la directiva. No para controlar la actividad del club, sino porque le gustaba y su tiempo se lo permitía. Nunca recibió queja de ninguna jugadora, a pesar de estar todos los días allí y de tener trato diario con las mismas.

Por todo ello, nos ha sorprendido tremendamente que salgan a la luz estas acusaciones de hace cinco o seis años. Lo cual no entendemos. En un momento en el que la estabilidad del club es total, su implantación va creciendo, así como sus éxitos deportivos. El club, una vez tiene conocimiento de las graves acusaciones vertidas contra el entrenador y el propio club, inicia las averiguaciones pertinentes para esclarecer los hechos, comprobando que los mismos son totalmente inciertos. Motivo por el cual emprenderá las acciones pertinentes. El club, aparte de las personas afectadas, es el primer interesado en aclarar las denuncias publicadas en una página web (‘Columna Cero’). Y para dar la mayor transparencia y tranquilidad a todos, se ha acordado poner el tema en manos de la justicia competente por no conocer otra vía segura e imparcial más que los tribunales.

Se le ha pedido al primer entrenador y a todo el equipo técnico que se aíslen de todos los comentarios que están surgiendo en las redes sociales. Que se concentren en su labor para la próxima temporada. El lunes empiezan los entrenamientos, con el fin de estar lo mejor preparados posibles. No queremos ni vamos a permitir que determinadas acusaciones falsas y manipuladas, sacando muchas cosas del contexto real, nos perjudiquen ni entorpezcan nuestra labor y el trabajo que se viene realizando durante todo este tiempo».

García: «Le dije al presidente que lo dejaba. Que no tenía fuerzas para aguantar los ataques»

“Esta próxima temporada se cumplen diez años desde que soy entrenador profesional o semiprofesional de baloncesto femenino. En los últimos años podría tener la excusa de que mi padre es el presidente del club, que no es nada fácil. Empecé en el baloncesto femenino en el Isla Tenerife, como ayudante de Antonio Pernas del que, a pesar de lo que vayan diciendo, es mi amigo personal. Durante un año y medio fui su entrenador ayudante, hasta que el club decidió prescindir de sus servicios. Y me quedé de primer entrenador hasta el final de la temporada.

Después de esa etapa, llegó la famosa unión del baloncesto femenino entre dos clubes y volví a ser el segundo entrenador, esta vez de Esther Herrero, con la cual formamos un buen grupo de trabajo. Al poco de comenzar la temporada, decidí dimitir debido a discrepancias con un directivo del club y porque se me mintió en lo ofrecido y en lo acordado. Todavía a día de hoy me siguen debiendo dinero.

A partir de ese momento y hasta hoy, pusimos en marcha el proyecto deportivo del Clarinos, solicitando la plaza deportiva a la Federación tras la eliminación de la competición del anterior club de la isla por no cumplir ciertos aspectos legales. Desde ahí y hasta día de hoy, tanto el club como yo hemos recibido constantemente un ataque permanente por parte de algunas personas a las que, por diferentes razones, les interesa o molesta que el Clarinos sea el equipo representativo de Tenerife en la máxima categoría.

Con todo esto, quiero decir que estoy muy afectado y dolido por la situación actual. Creo que es hora de poner las cosas encima de la mesa. Durante todos estos años he visto trabajar a muchos entrenadores de baloncesto, todos con sus virtudes, defectos y carácter. Estoy seguro de que todos los entrenadores en algún momento hemos usado palabras malsonantes o inapropiadas, tanto en entrenamientos como en partidos. Pero estoy seguro que siempre utilizándolas de forma positiva para motivar a jugadoras y conseguir el máximo rendimiento del equipo. Estas palabras si no se sacan del contexto deportivo en el que se utilizan, en ningún momento son usadas con maldad ni para faltar al respeto a nadie. En un equipo se pasa mucho tiempo juntos: aviones, hoteles, coches, etcétera. No sólo son entrenamientos y partidos. Y si es normal hacer bromas, es normal que a todas no les gusten.

En este momento, puedo decir que he entrenado a más de cien jugadoras en dinámicas de equipos en baloncesto femenino de Tenerife. Por lo tanto, como es lógico, habrá un porcentaje de ellas que no les guste, no les caiga bien o no les agrade mi forma de entrenar. Pero les puedo asegurar que jamás les he faltado al respeto, ni insultado de ninguna manera para herirlas o hacerlas sentir vejadas ni nada parecido. Que Kayla (Woodward), Sara (Djassi) o Graciela (Díaz) hayan sido infelices en el club puede ser hasta normal, porque es imposible que todas las jugadoras que pasan por un club durante sus años de vida puedan ser felices o sentirse igual de satisfechas.

En el caso de Laura Chahrour, es normal que considerara su paso por el club como su peor momento deportivo. Estuvo un mes en la isla, jugó dos partidos en los que jugaba tres minutos. A partir de ahí, se reunió conmigo y le dije que no iba a jugar más minutos porque había una americana por delante suyo. Pidió salir al club y así fue. Sin más. Después de Chahrour, fichamos a Joana Ferreira, que vivió la misma situación deportiva durante muchos meses, su mismo rol. Y yo me pregunto: ¿por qué no han salido las palabras de Joana Ferreira estos días al mismo nivel que las de Laura Chahrour?

Sara Djassi en una entrevista el 15 de diciembre, justo antes del parón de Navidades, comentaba que era súper feliz en la isla, que su relación con el cuerpo técnico y con el club era buena. Y un mes después se marcha al Adareva, forzando ella la desvinculación sin comentárselo a su agente porque no la dejamos ir a una selección dado que teníamos un partido importante y no estaba en su contrato salir.

Kayla Woodward nos pidió en Navidades salir porque echaba de menos a su familia y caballos. Y el club la dejó salir. Si nos hubiésemos portado mal con ella, hubiese tenido que pagar su contrato entero al club para tener que marcharse, pero llegamos a un acuerdo económico con su agente, quizás por eso no cobró el último mes como ella dice. Pero si no se lee los contratos, no es mi culpa.

Por último, está la situación de Graciela Díaz. La historia del pelo que ha dado tantas vueltas en estos días es totalmente diferente a lo que ellas cuentan. ¿Le toco el pelo? Sí. ¿Le llamo la atención porque estamos entrenando y ella está hablando con otra compañera? También. Ya está, nada más. Incluso ella en ese momento dijo que no le gustaba y se le pidió perdón. Pero en ningún momento la maltraté, vejé ni nada por el estilo.

Pero yo me hago una pregunta: si tan mal lo pasó, si como dice necesitó psicólogos, ¿por qué la temporada pasada negoció con el club para volver? ¿Por qué ella y su agente me llamaron para volver al club? Y no volvieron porque no hubo acuerdo económico. Seguro que mañana o la semana que viene van a salir más jugadoras.

Han salido Natasa Mijatovic, Claudia Aponte o más jugadoras hablando mal de mí o del club. Por supuesto, es normal que un porcentaje no esté contento. Pero de ahí a asegurar que se le haya maltratado, vejado o cualquier otra de esas acusaciones puedo asegurarles que es totalmente mentira. ¿Por qué no se entrevista a las otras jugadoras? ¿Por qué las declaraciones de Lucía Méndez, que dice las cosas como son, no se les da bomba o cambian el titular? ¿Será que no interesa? Por suerte, tengo a muchas jugadoras con las que mantengo una buena relación. Pero estoy seguro de que a ellas no se les va a entrevistar, porque no van a decir nada que les interese.

Cuando vi que todo esto empezó y vi por dónde iba el camino, le dije al presidente que lo dejaba. Que no tenía fuerzas para seguir en esta lucha constante de aguantar los ataques y mentiras que se dicen. Pero seguramente, ninguno de ustedes sabe lo que cuesta este club. Este club siempre se ha desvivido por cuidar a las jugadoras. Se les ha ayudado en temas familiares que nada tienen que ver con el club ni con el baloncesto.

En cualquier caso, si alguna jugadora que haya pasado por el club durante estos años se ha podido sentir ofendida, atacada o humillada puedo asegurarles que no ha sido mi intención de hacerlo. Por nuestra parte, seguiremos trabajando como al principio».

Jesús León Arencibia advierte que se acudirá a la Justicia

«No conozco otra fórmula para llegar al final que no sea mediante los tribunales de Justicia. La presunción de inocencia se ha vilipendiado, poniendo al pie de los caballos a quienes acusamos. Resulta difícil salvaguardar el honor y la dignidad dentro de su ámbito. No hemos presentado denuncias. Una vez sea bien estudiado, se presentarán formalmente aquellos recursos de acuerdo al estado de derecho que nos ampara».

JFT_0019JFT_0070JFT_0131

>>Fotografías: BASKET INSULAR

 

Basket Insular

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: