Pablo Aguilar, un “intruso” en el centro de alto rendimiento de las hermanas Royo

Pablo Aguilar, un “intruso” en el centro de alto rendimiento de las hermanas Royo

Jueves 23 de abril. Esta fecha llevaba marcada ya algunos meses en el calendario de unas hermanas Royo que habían competido con ilusión durante todo el curso con un único deseo, el de poder verse de nuevo las caras en la Fase Final de la Liga Femenina 2.

Pero quién iba a poder imaginar por aquel entonces que, una vez llegado el esperado día, iban a tener que verse en una situación muy diferente, a cientos de kilómetros de aquellas ciudades que se postulaban para poder acoger la lucha por el ascenso y sin poder salir de su casa ni siquiera para entrenar.

Así lo ha querido una epidemia mundial que ha privado tanto a Estela como a Bea de poder completar el curso sobre las pistas pero que, sin embargo, se ha convertido en toda una oportunidad para ellas a la hora de poder disfrutar de una vida en familia de la que han estado un tanto alejadas durante las últimas temporadas.

Situación que han afrontado con ese optimismo que siempre les ha caracterizado y que ha convertido su hogar familiar a las afueras de Zaragoza en un auténtico centro de alto rendimiento al que se ha incorporado recientemente un nuevo deportista de élite.

Su nombre no ha sido otro que el de un Pablo Aguilar, marido de Estela y cuñado de Bea, que “solicitaba plaza” en el stage maño tras la cancelación de la Liga japonesa y haciendo uso de esa wildcard familiar que le está permitiendo el poder mantenerse en forma con unas sesiones de entrenamiento de nivel.

Así lo relataba el jugador nazarí desde su nuevo destino: “Para mí es toda una satisfacción el poder entrenar con gente acostumbrada a hacerlo a un gran nivel como son Estela y Bea. Ayuda mucho en el aspecto físico pero también en el mental ya que son jugadoras de primer nivel y muy competitivas lo que hace que te lo tengas que tomar muy en serio”.

Sin lugar a dudas el mejor momento del día para estos tres referentes del baloncesto nacional quienes siguen trabajando así de manera intensa e impulsados, tal y como relata el propio Pablo, por algún que otro pique deportivo-familar: “Los entrenamientos son muy amenos y hacen que el tiempo pase más rápido. Tenemos incluso piques entre nosotros proponiendo ejercicios que nos gustan o con los que queremos mejorar y eso ayuda a que el nivel esté siendo muy alto”, manifiesta el jugador que comenzó la temporada con contrato en el Cantera Base 1939 Canarias.

>>Estela: “El mejor momento del día llega cuando entrenamos los tres juntos”

No puede disfrutar a lo largo de estos días de ese baloncesto que ha llenado su vida durante las dos últimas décadas y lo de intentar gozar de una velada con amigos queda un poco alejado por el momento, pero Estela Royo es de las que cree que toda situación tiene su lado positivo.

Un optimismo del que hace gala en sus palabras y que le ha acompañado a lo largo de las últimas semanas en ese bunker familiar ubicado en Zaragoza y al que llegó procedente de Granada donde ha estado disputado el presente curso.

Todo para poder iniciar este periodo junto a una familia deseosa de poder acogerla de nuevo en casa: “En un principio pensé en quedarme en Granada a la espera de que esta situación fuera algo temporal y con la idea de que pronto pudiéramos volver a competir, pero cuando vi que la cosa se alargaba y que se decretaba el Estado de alarma, decidí coger un AVE para regresar a mi casa de Zaragoza. Como Pablo estaba en Tokio jugando la Liga japonesa y ya que durante el año no puedo pasar mucho tiempo con mis padres y mi hermana, no me lo pensé mucho”.

Así, la mayor de las hermanas Royo iniciaba el confinamiento acompañado de un marco inigualable para ella: “Nosotras tenemos la suerte de que nuestra familia vive en un barrio a las afueras de Zaragoza que es como si fuera un pequeño pueblo, tenemos incluso algunos animales y eso nos permite el tener un poco más de espacio para poder tomarnos esta situación con una mayor comodidad. En mi caso he podido mantener una estructura de día bastante organizada, ya que durante todo el año había estado compatibilizando en Granada el baloncesto con mi trabajo y ahora puedo seguir atendiéndolo desde Zaragoza. Esto hace que tenga las mañanas ocupadas y la mente algo más distraída”.

Aunque, sin lugar a dudas, el momento más atractivo del día llega a media tarde cuando el trabajo físico y el baloncesto ejercen como su válvula de escape: “Tenemos la suerte de poder estar los tres juntos y eso nos permite que uno de los mejores momentos del día llegue cuando nos ponemos a entrenar. Es una parte que nos gusta y que nos apetece bastante porque es muy amena y nos permite mantener de algún modo la forma física mientras trabajamos en compañía”.

Un trabajo con el que intentar mantenerse en forma a la espera de la resolución de una temporada que, para Estela, queda ahora en un segundo plano: “Siendo por un motivo tan importante como es la salud, el resto de cosas dejan de tener importancia, pero sí es cierto que te da una cierta rabia porque ahora estábamos en un momento de la competición muy importante. Estábamos a punto de afrontar partidos claves y teníamos incluso la posibilidad de escalar posiciones en la clasificación, pero vamos a quedarnos con que la familia está bien y con que todos tenemos salud”.

>>Bea: “Nos gusta transmitir energía y optimismo a aquellos que nos rodean”

Algo más cerca de Zaragoza se encontraba durante los días previos al estado de alarma la pequeña de la casa, una Bea Royo que ha competido en el Osés Construcción del Grupo B y cuyas visitas al hogar han sido frecuentes durante todo el año.

La última, muy a su pesar, para ver cómo se detenía el transcurso de una competición en la que su equipo iba a optar al liderato: “Estos días se echa mucho de menos el baloncesto y quizá yo un poco más que mi hermana ya que mi equipo estaba muy bien posicionado en la tabla. Nos habíamos clasificado para la Fase Final y teníamos aún opciones de poder terminar la Liga como primeras así que nos hemos quedado con ese sabor amargo de no haber podido seguir compitiendo y con esa melancolía que supone el saber que hoy empezaba esa fase de ascenso por la que tanto habíamos luchado”.

Una melancolía que trata de dejara un lado con la complicidad de la familia: “En mi caso no fue muy complicado el poder regresar a casa ya que este año he estado realmente cerca durante toda la temporada. Cuando tuvimos noticias de que la Liga se iba a parar decidí volver a casa donde tenemos un gran ambiente y donde tenemos la suerte de estar todos sanos. Echamos un poco de menos a nuestra abuela y a esos familiares y amigos que no podemos ver, pero las dos somos muy positivas y tenemos siempre un punto de energía que nos ayuda a transmitir optimismo a los que nos rodean”.

Un positivismo llega acompañado de su labor hacia una sociedad a la que sigue ayudando en su día a día desde su trabajo como veterinaria: “Yo he tenido la suerte de pertenecer a uno de esos sectores esenciales y eso me permite el poder seguir trabajando. De este modo tengo las mañanas ocupadas y estoy distraída casi todo el día, pero intento también el tener una serie de ratos libres por las tardes que intento llenar con esa serie de actividades para las que no sueles tener tanto tiempo durante el resto de la temporada”.

Aunque, al igual que para su hermana Estela, para Bea no hay mejor momento al cabo del día que aquel que les lleva a encontrarse junto a Pablo en el terreno colindante a su casa: “Estamos trabajando mucho ya que por un lado sigo teniendo contacto con el Oses Ardoi a través de sesiones de entrenamiento en Zoom que voy completando con el trabajo que estamos haciendo estos días en casa entre los tres. Lo cierto es que es toda una suerte el poder trabajar así ya que, cuando entrenas en compañía, todo resulta mucho más sencillo”.

Estadísticas de la temporada – Estela Royo:

Partidos jugados: 11
Minutos: 25,24 p.p.
Puntos: 10,9 p.p.
Rebotes: 5,2 p.p.
Asistencias: 2 p.p.
Recuperaciones: 1,5 p.p.
Tapones: — p.p.
Faltas recibidas: 2,2 p.p.
Valoración: 11,5 p.p.
Trayectoria deportiva – Estela Royo:

Categorías de formación: Club Maristas
2001/03: Mann Filter Zaragoza (Junior)
2003/12: Mann Filter Zaragoza (LF Endesa)
2012/13: Click Seguros Casablanca (Liga Femenina 2)
2013/14: Barking Abbey (Inglaterra)
2014/15: Sheffield Hatters (Inglaterra)
2015/16: Spar Gran Canaria (LF Endesa)
2015/16: Toowoomba Mountaineers (Australia)
2016/17: Spar Gran Canaria (LF Endesa)
2016/17: Quimsa de Santiago del Estero (Argentina)
2017/18: Spar Gran Canaria (Liga Femenina 2)
2018/19: ZKK Tresnjevka (Croacia)
2018/19: Sanga Milano (Italia)
2019/20: Grupo Hafesa Raca Granada (Liga Femenina 2)
Estadísticas de la temporada – Bea Royo:

Partidos jugados: 21
Minutos: 22,44 p.p.
Puntos: 8,6 p.p.
Rebotes: 4,1 p.p.
Asistencias: 1,5 p.p.
Recuperaciones: 1,3 p.p.
Tapones: — p.p.
Faltas recibidas: 2,1 p.p.
Valoración: 9 p.p.
Trayectoria deportiva – Bea Royo:

Categorías de formación: Basket Zaragoza
2008/10: Monte Ducai Olivar (1ª División)
2010/12: Stadium Casablanca (1ª División)
2012/13: Click Seguros Casablanca (Liga Femenina 2)
2013/14: Barking Abbey (Inglaterra)
2014/15: Mann-Filter Casablanca (LF Endesa)
2015/16: Sevenoaks Suns (Reino Unido)
2015/16: Toowoomba Mountaineers (Australia)
2016/17: Azulejos Moncayo Basket (Liga Femenina 2)
2017/18: Picken La Cuina Claret (Liga Femenina 2)
2018/20: Osés Construcción Ardoi (Liga Femenina 2)

 

>>Artículo: PABLO ROMERO / ÁREA DE COMUNICACIÓN FEB

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